domingo, 30 de diciembre de 2012

Negocio en Marcha

Siguiendo el orden que en la NIF A-2 se le dio a los postulados básicos, y habiendo visto ya Sustancia Económica y Entidad Económica, ahora tocaré el tema relativo a Negocio en Marcha.

Éste siempre he considerado que ha sido un PCGA ahora postulado mal entendido, al grado que en muchas ocasiones se llega a pensar que sólo sirve en contabilidad para revelar el hecho de que la entidad está en marcha o no, el concepto tiene una gran repercusión mucho más profunda que la simple revelación, afectando a TODOS los rubros de los estados financieros en lo particular y no sólo a entidad como un todo.

La contabilidad afortunadamente aún se basa en hechos pasados (da la impresión de que su tendencia es la de reconocer hechos futuros, pero afortunadamente aún no rige a la contabilidad), sin embargo está basada en las circunstancias derivadas en el pasado y las posibles repercusiones que esos hechos tendrán en el futuro, con el afán de reconocer la situación más conservadora, no pretendiendo reconocer beneficios no obtenidos.

En las definiciones de activos y pasivos este elemento es fundamental, se esperan beneficios económicos en el futuro para los activos y disminución futura de beneficios económicos para los pasivos. Estos conceptos son los que vuelven importante a Negocio en Marcha, en la información financiera, ya que los beneficios futuros, a generar o a disminuir serán diferentes si la posibilidad de generarlos o incluso de disminuirlos desaparece.

Enunciado

La entidad económica se presume en existencia permanente, dentro de un horizonte de tiempo ilimitado, salvo prueba en contrario, por lo que las cifras en el sistema de información contable, representan valores sistemáticamente obtenidos, con base en las NIF. En tanto prevalezcan dichas condiciones, no deben determinarse valores estimados provenientes de la disposición o liquidación del conjunto de los activos netos de la entidad.

Planteamiento

Determine como pueden afectar los valores de los siguientes rubros del balance en el momento en el que una entidad, o parte de ella deje de estar en marcha, deje de generar negocio para el futuro:

Rubro del balance
Efecto
Efectivo y equivalentes de efectivo

Instrumentos financieros

Cuentas por cobrar

Inventarios

Pagos anticipados

Activo fijo

Intangibles

Proveedores

Préstamos bancarios

Provisiones

Contingencias

Compromisos

Patrimonio


Solución

Negocio en marcha es un postulado, y antes principio, que no ha tenido cambios desde su origen, básicamente de VALUACIÓN, que sujeta a la información financiera a los valores determinados en función a su realización futura o salida de recursos futura.

Los elementos planteados tienen en su totalidad un efecto con la aplicación de Negocio en Marcha, postulado que no tendría valor alguno si lo enfocáramos exclusivamente a la definición del futuro, situación que no tanto es contable, sino operativa, la preocupación contable debe ser la de la valuación no la de la definición del futuro, es decir, la definición de la continuidad del negocio no es el problema contable, la contabilidad debe preocuparse de los valores a reflejar en los estados financieros, no del futuro de la entidad, desde luego que para la determinación de los valores es indispensable CONOCER el futuro, más no definirlo.

Es importante también que el responsable de la información financiera conozca ese futuro pero nunca estará en sus manos su definición.

Partiendo de esta premisa aboquémonos a la repercusión contable que debe tener el conocimiento de la no permanencia de la entidad.

Los efectos que en los rubros enunciados deberá tener el hecho de la pérdida de continuidad, son los siguientes:

Rubro del balance
Efecto
Efectivo y equivalentes de efectivo
Si bien en la mayoría de los casos los valores no se verán afectados es muy probable que si las restricciones o el enfoque que este rubro tendrá en una entidad sobre estas bases, por lo tanto será necesario revelar las restricciones que el futuro de la entidad provoque en sus recursos líquidos.

Instrumentos financieros
Independientemente de la clasificación que puedan tener los instrumentos financieros, sus valores serán prácticamente definitivos, por lo que es probable que TODOS tengan que valuarse a valor razonable, o más bien a su valor de realización ya que éste podría diferir del anterior con una consideración fundamental de la probabilidad de que se den los valores estimados en el periodo de liquidación.
Cuentas por cobrar
La probabilidad de cobro se complica, ya que los deudores en cuanto se den cuenta de la posibilidad de que la entidad deje de operar será más difícil cobrarles, al menos intentarán no pagar, para dejar que sea la misma entidad que trate de cobrarles, lo cual en su situación podría ser más difícil; por lo mismo su valor global deberá ser más bajo o más alto el riesgo de la incobrabilidad, por lo que su valor probablemente deberá ser castigado.
Inventarios
Los inventarios puede haberlos de muchos tipos, los que son exclusivos de la entidad, es decir que difícilmente se realizarán en las condiciones en las que se encuentren, como pueden ser aquellos inventarios que ya tuvieron algunos procesos para ser usados en posteriores producciones, o inventarios que no tienen un mercado abierto en forma absoluta, sino en mercados restringidos.
Los productos terminados que ya no tendrán en el futuro refacciones o un mercado abierto, casi todos ellos se convierten en inventarios que al no tener futuro, sus valores es muy probable que sufran una baja importante de valor, por lo que la reserva de valuación por obsolescencia debe incrementarse, para reconocer la pérdida por la abaja de valor, hasta llegar a determinar el valor razonable, que en estas circunstancias existe una alta probabilidad de ser más bajo que todo el costo incurrido
Pagos anticipados
Los gastos diferidos en este rubro están íntimamente ligados al futuro de ellos, por lo que cuando el futuro se limita, es obvio que su diferimiento también se modifique, de tal forma que si son activos tangibles o intangibles se tendrán que cancelar.
Tangibles: pueden ser materiales publicitarios que se reconocerán en resultados o dejar en el balance su valor de realización si tiene alguno, el cual tiene una alta probabilidad de ser más bajo que su costo, llevando a resultados la diferencia.
Intangibles: por ejemplo pólizas de seguros las que habrá de negociar su reembolso, convirtiéndose en cuenta por cobrar o derechos sobre algo, no reembolsables que tendrían que reconocerse en resultados.
Según el la nueva NIF C-5, en la que prácticamente han desaparecido los cargos diferidos los anticipos ahí reconocidos tendrán que negociarse y al ser anticipos para la adquisición de algo estarán sujetos a algún contrato con una alta probabilidad de perder una parte importante de los anticipos, por lo tanto, los pagos anticipados, sean anticipos o cargos diferidos, tienen un alta probabilidad de perderse.
Activo fijo
Distingamos primeramente dos tipos generales de activo fijo, los universales y los específicos.
Los primeros son los que en términos generales a cualquier tipo de empresas le sirven, ejemplo, un torno que a casi todas las empresas fabriles les puede servir, una pick up, a casi todas las empresas le sirven, es decir son activos fijos que pueden tener un mercado abierto y un uso generalizado, por lo que su valor en libros es probable que se pueda mantener con la consideración de los gastos necesarios, en su caso, para su desmantelamiento y traslado a su nueva ubicación los cuales disminuyen su valor de realización, hasta su venta.
Los activos específicos son aquellos que tienen un mercado reducido y su uso sólo algunas empresas lo pueden ejercer.
En los primeros, al encontrar un mercado más abierto se podría pensar en que su valor puede ser el de mercado, sin embargo si es necesario desmantelar, reubicar reinstalar etcétera, su costo puede ser muy diferente de caso en caso, por lo que es probable que requieran un castigo en su valor.
En los segundos, no hay duda, al no tener un mercado abierto es muy probable que su realización se tenga que hacer al mejor postor, que no forzosamente será el mejor precio, ya que encontrar a éste, puede llevar tiempo y en una empresa que ya no esta en marcha muchas veces esto no se puede dar.
Por lo tanto hay un alto riesgo de no poder recuperar ni el valor en libros, por lo que es probable se tenga que reconocer un castigo en su valor.
Intangibles
Muy parecido a los activos fijos, pero más profundo el problema ya que en muchos casos éstos son mas específicos y en su mayoría son activos exclusivos de la entidad, los cuales no tienen valor de rescate, por lo que en un negocio no en marcha pueden llegar a perder todo su valor, por ejemplo un software hecho a la medida y necesidades específicas de la empresa. También los puede haber que se hayan generado internamente y no tengan un valor específico, pero que pueden llegar a venderse y tener una recuperación no reconocida anteriormente
En los primeros será necesario reconocer una pérdida por la baja de valor, en los segundos aclarar a través de una nota a los estados financieros, de su existencia y de la posible recuperación que puedan tener.
Proveedores
La continuidad se pierde por lo que es probable que las condiciones cambien, se vuelvan exigibles sin revolvencia y pretendan, por lo mismo, hasta cobrar intereses.
Préstamos bancarios
Al cambiar las condiciones es probable que ejerzan presión hasta judicial, por lo que al cambiar sus condiciones su efecto en el balance también cambie.
Provisiones
Éstas, que son los ajustes necesarios en los estados financieros para definir en la posición financiera las posibilidades de tener que enfrentar algunas erogaciones en el futuro, derivado de hechos ocurridos  a veces concluidos en el pasado se definen más claramente y se pueden estimar con mayor facilidad en virtud del futuro conocido.
Ejemplos, una prima de antigüedad ya no está sujeta a probabilidades, sus condiciones ya se conocen. Una provisión de mantenimiento, es probable que ya no sea necesaria y se tenga que cancelar. Una provisión ecológica, por ejemplo de restitución por daños ecológicos, es más fácil valorarla ya que al dejar de operar se conocen con mayor precisión dichos daños, por ende se estima con mayor seguridad, etc. Asimismo puede haber otras reservas que se generan como negocio en marcha y que dejarían de tener razón de ser al no estar en marcha, como podría ser por ejemplo, una provisión de garantías, que al no estar en marcha deja de tener objetividad y habría que revaluarla o cancelarla según proceda.
Contingencias
Éstas también pueden ser conocidas con mayores datos, o al contrario las circunstancias actuales podrían llevarnos a tener mayores problemas en su determinación, por lo tanto al no estar en marcha hay cambios importantes también en estos conceptos y el balance y estado de resultados por lo mismo no serán iguales
Compromisos
Los compromisos ya se sabrá si se cumplirán o no, por lo que es probable que generen algunos gastos adicionales o se puedan negociar de otra forma, el hecho es que también modifican la posición financiera y resultados del periodo
Patrimonio
Cualquier modificación en los activos y pasivos lleva forzosamente a una modificación patrimonial. Por ello, el balance será diferente en un negocio que deja de estar en marcha.
Además estas repercusiones afectarán el estado de resultados correspondiente al periodo en el que se determine la disminución de actividades o su cierre.

Como puede apreciarse el negocio en marcha es un postulado latente, es decir siempre esta presente aunque no nos demos cuenta, es el que nos permite mantener los valores originales, es precisamente cuando la entidad ya no esta en marcha cuando es indispensable revisar todos esos valores y modificar la posición financiera.

Otras consideraciones

Es curioso que la normatividad actual aparentemente se preocupe más por la revelación del negocio en marcha que por su efecto en valuación, o al menos eso parece. Adicionalmente que su enunciado se refiera específicamente al conjunto de los activos netos de una entidad, ya que considero que al ser un concepto universal debe aplicarse a todas las partidas, en su conjunto y en lo individual. Es decir, una partida, un segmento de negocio o todo el negocio está sujeto al negocio en marcha de igual forma, individualmente o en conjunto. Una partida está sujeta a producir negocio en el futuro, al igual que el segmento o la entidad en su conjunto, no sólo esta última.

En la normatividad nunca se le ha dado a “Negocio en Marcha” un sentido universal, es decir aplicable a TODOS los conceptos de la entidad, se ha enfocado casi siempre al negocio (entidad) en su conjunto, sin embargo al ser realmente un concepto universal debemos pensar en él como una determinación de valores en lo general, de aplicación a todas las actividades, activos y pasivos de la entidad, es decir el “Negocio en Marcha” debe aplicarse a los conceptos individuales, por ejemplo el abandono de un activo, el dejar de operar alguna actividad (discontinuación de alguna operación) etcétera., por ello es de llamar la atención que en el boletín C-15, “Deterioro en el valor de los activos de larga duración y su disposición” no se haya tomado en cuenta justificándolo exclusivamente en los principios (en aquel entonces –2002 –todavía no había postulados) de “Realización” y de “Valor histórico original”, cuando, sin restarles importancia a éstos, es básico en esos conceptos el de “Negocio en marcha”, como concepto universal al que se ha hecho referencia.

En lo personal siempre he considerado que este principio es el concepto genérico que deben tener todas las inversiones, cualesquiera que estas sean, estructuradas o no, que deban generar un beneficio futuro, adicional al de su propio costo de recuperación por su disposición.

Así cualquier inversión está sujeta a su beneficio económico, de lo contrario su valor en los estados financieros estaría cuestionado, que es lo que regula precisamente el C-15, llamándole acertadamente deterioro en el valor; lo interesante es ver como interviene el Negocio en Marcha, el concepto que limita esos beneficios futuros y provoca el deterioro del valor cuando esta continuidad no se dará más.

El Negocio en Marcha es un concepto, por tanto, que protege los valores de los estados financieros, con base a la expectativa futura de las operaciones de la entidad, si estas expectativas se pierden se modifican los valores, pero no sólo por que la entidad ya no genere beneficios, si no porque la inversión particular o específica, no lo generará.

Como último comentario, en el caso de que la entidad ya no sea un negocio en marcha es importante apegarse también a la normatividad, que es clara en este aspecto. Los activos para poder ser reconocidos en los estados financieros deben cumplir con los conceptos de su definición, que ya hemos analizado; el más importante es el del beneficio futuro esperado, si el negocio ya no está en marcha, es necesario castigar su valor hasta el punto en el que su valor no sea superior a su beneficio futuro, y eso es apegarse a la norma, ya que este valor forma parte de dicha determinación, finalmente: los estados financieros siempre van a reflejar la mejor estimación de los recursos que fluirán hacia la entidad con las condiciones conocidas en el momento de la elaboración de los estados financieros. Y los valores de liquidación deben también estar sujetos a la norma.

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