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sábado, 2 de febrero de 2013

VALUACIÓN




Este postulado cambia rotundamente el enfoque de la información financiera, y la contabilidad la vuelve mucho más compleja y ¿útil?.

Enunciado

“Los efectos financieros derivados de las transacciones, transformaciones internas y otros eventos, que afectan económicamente a la entidad, deben cuantificarse en términos monetarios, atendiendo a los atributos del elemento a ser valuado, con el fin de captar el valor económico más objetivo de los activos netos.”

El concepto general sobre el que se manejaba la contabilidad prácticamente desaparece, el “Valor histórico original” (VHO); deja de ser la base de valuación de los estados financieros, para darle cabida a conceptos de valuación de diversa índole, con un enfoque más vinculado hacia el reconocimiento de los valores de mercado.[i]

En los estados financieros se reconocían, salvo algunas excepciones, valores basados en el VHO, ya que el objetivo era el de saber que había pasado en la entidad y con ello planear el futuro, el enfoque actual es el de poder determinar lo que se podría (no: puede) obtener en el futuro, situación subjetiva y con el enfoque de quien prepara los estados financieros, mismo que puede tener sesgos importantes.

El antiguo boletín B-1 “Objetivos de los estados financieros”[ii] decía en su párrafo 22 “… y los estados financieros, especialmente el balance general, no pretenden dar el valor de negocio sino el valor para el negocio de sus activos y obligaciones…”; es decir los estados financieros pretendían dar el valor de lo que la entidad había invertido y sus obligaciones inherentes y con ello definir lo que en el futuro podría hacer.

En el actual enfoque esto le da un giro de 180° a la información financiera, actualmente el párrafo 47, inciso b) del boletín NIF A-3 menciona: “los estados financieros, especialmente el balance general, presentan el valor contable de los recursos y obligaciones de la entidad, cuantificados confiablemente con base en las Normas de Información Financiera y no pretenden presentar el valor razonable de la entidad en su conjunto. Por ende, los estados financieros no reconocen otros elementos esenciales de la entidad, tales como los recursos humanos o capital intelectual, el producto, la marca, el mercado, etcétera.”

Parafraseando el párrafo anterior es importante destacar los trucos de redacción, pretendiendo asemejarse al anterior, siendo totalmente diferente mencionando: “los estados financieros, especialmente el balance general, pretenden presentar el valor del negocio, excepto por aquellos conceptos que la contabilidad todavía no reconoce, como los valores generados internamente como son los activos intangibles”.

Ahondando en estos conceptos:

Primeramente menciona “el valor contable de… cuantificados confiablemente con base a las NIF…”, si analizamos las NIF en términos generales tienden a reconocer el valor razonable de muchas partidas. Si conjuntamente analizamos el postulado de valuación menciona “   deben cuantificarse en términos monetarios, atendiendo a los atributos del elemento a ser valuado…”, es evidente la tendencia a tener una valuación hacia el valor de la entidad y no el valor para entidad, ya que menciona los “atributos del elemento a ser valuado”, es decir toma en cuenta al elemento no a las cantidades invertidas en ellos, como lo era el VHO.

Esto hace la gran diferencia y la tendencia de la información financiera.

En otras palabras el decir que el balance no pretende dar el valor razonable de la entidad es un truco de redacción, ya que inmediatamente después dice … en su conjunto, lo cual podemos interpretar que pretende dar el valor razonable de la entidad, sólo que no en su conjunto, ya que hay cosas que aún no reconoce la contabilidad (afortunadamente, pero que ya existe cierta tendencia), como los intangibles generados internamente, y estos son los que faltarían para que sí se determinara el valor razonable de la entidad. Ésta es la excepción.

A diferencia de lo anterior que el balance presentaba el valor para entidad, es decir, el costo que habían tenido sus recursos netos en base a lo efectivamente adquirido o comprometido, no el valor en el que se pretendía realizar o pueden ser realizados en la fecha de los estados financieros.

A continuación pongo una comparación entre el valor de la entidad y valor para la entidad de algunos rubros de los estados financieros:

Concepto
Valor de la entidad
Valor para la entidad
Instrumentos financieros
Valor de mercado en la fecha de los estados financieros
Inversión original
Inventarios agrícolas
Valor de mercado o razonable en el momento de la cosecha
Costo acumulado en el momento de la cosecha, que incluye los costos incurridos en siembra y cosecha
Inversión en asociadas y subsidiarias
Valor razonable de los activos netos de la entidad adquirida
Valor invertido, más utilidades generadas o menos pérdidas generadas, después de la inversión
Activos fijos
Valor razonable a la fecha de los estados financieros. La norma internacional ya lo permite.
Costo de adquisición menos depreciación acumulada y, o deterioro.
Cuentas por cobrar
Mejor estimación de la cantidad a cobrar calculada a valor presente a la fecha de los estados financieros; el C-3 pendiente de emitir ya exige el valor presente
Mejor estimación de la cantidad total a cobrar, a la fecha de los estados financieros, a su precio de reconocimiento inicial (histórico)
Cuentas por pagar
Cantidad a liquidar a la fecha del balance calculada a valor presente, en provisiones ya lo exige el C-9
Mejor estimación de la cantidad a liquidar a la fecha del balance, determinada según su precio al momento de su reconocimiento..

Ahora bien, considero que tanto el enfoque del valor para…, y valor de… la entidad son útiles; sin embargo, es importante que la contabilidad se decida en la contabilización de cuál de ambos valores se deberán usar en la información financiera, ya que si bien la presentación de estados financieros que se emiten para el usuario general deben contener la información que exigen las NIF, ésta podría ser inútil para la toma de decisiones internas, con usuarios específicos como la del director general por ejemplo, el cual podría requerir información del costo para la entidad de algunos conceptos para efectos de definir algún precio de venta sin originar pérdidas (reales) a la entidad y sin salirse de mercado.

El problema es que estos valores dificultan más el proceso contable y los controles necesarios para alojarlos simultáneamente en la contabilidad.

Cuando se usan valores razonables para la valuación de algunos conceptos se incorporan a la contabilidad y a sus estados financieros situaciones que históricamente la contabilidad no ha venido reconociendo en el pasado.

Aunque la norma mexicana no lo menciona, es importante analizar de dónde vienen y por qué, estos conceptos.

El CINIF toma el compromiso que se había hecho por el IMCP de la homologación con la norma internacional, esto obliga a que se tomen como base las normas internacionales para la elaboración de la nacional, por ello haré una introspección de lo que dice aquélla, en la que justifica precisamente esta ambigüedad.

El marco conceptual de la norma internacional menciona en su párrafo 4.59 lo siguiente:

Los conceptos de capital expuestos en el párrafo 4.57 dan lugar a los siguientes conceptos de mantenimiento del capital:
(a)      Mantenimiento del capital financiero. Bajo este concepto se obtiene ganancia sólo si el importe financiero (o monetario) de los activos netos al final del periodo excede al importe financiero (o monetario) de los activos netos al principio del mismo, después de excluir las aportaciones de los propietarios y las distribuciones hechas a los mismos en ese periodo. El mantenimiento del capital financiero puede ser medido en unidades monetarias nominales o en unidades de poder adquisitivo constante.
(b)      Mantenimiento del capital físico. Bajo este concepto se obtiene ganancia sólo si la capacidad productiva en términos físicos (o capacidad operativa) de la entidad al final del periodo (o los recursos o fondos necesarios para conseguir esa capacidad) excede a la capacidad productiva en términos físicos al principio del periodo, después de excluir las aportaciones de los propietarios y las distribuciones hechas a los mismos durante ese periodo.

Los estados financieros son muy diferentes vistos de una u otra forma, el mantenimiento financiero debe llevar a la determinación de los aspectos financieros, los cuales se obtienen de los valores nominales de los activos y los pasivos, y por ende del patrimonio. El mantenimiento físico, nos lleva a conocer si la entidad mantiene su capacidad productiva, lo cual dice este marco conceptual solo se puede obtener de los valores de los activos y pasivos físicos, es decir si han mantenido su valor, llevándonos con esto a la determinación de los valores razonables.

Por lo tanto no sólo las cifras de los estados financieros con uno u otro enfoque son diferentes, sino que el reflejo de algunos conceptos no puede ser igual. Si el enfoque es financiero, independientemente de las reglas particulares su resultado en general es muy diferente al físico. El primero nos puede llevar a lo que a la entidad le han costado sus inversiones y los pasivos reflejarán los valores que ha asumido, ambos a costos históricos, ya que sólo se reconoce el efecto financiero; en el segundo su enfoque deberá ser lo que en ese momento valdrán tanto sus activos como sus pasivos, es decir, reconoce lo que, en el momento de emitir información financiera, vale la entidad.

Ahora bien, el estado de resultados, estado de suma importancia, en el segundo pierde significado, ya que el mismo patrimonio deberá recoger muchos de estos valores, que ya no pasarán o pasarán en forma muy diferente por el estado de resultados.

Ahora bien el párrafo 4.60 del mismo marco conceptual, menciona:

El concepto de mantenimiento de capital se relaciona con la manera en que una entidad define el capital que quiere mantener

Esto tiene varias implicaciones, primeramente es una norma que no define la tendencia que DEBEN tener las entidades en sus reportes financieros, perdiendo la parte más importante de la información financiera: la comparabilidad; ya que la entidad es la que define cual es el mantenimiento que requiere reflejar en sus estados financieros, provocando que cada entidad defina lo que pretende mostrar; se pierde también el objetivo de cualquier norma de esta naturaleza que es fundamentalmente la de unificar criterios.

Estos conceptos desde luego que no son desconocidos por el marco conceptual emitido por el CINIF en 2005; sin embargo, por un lado no se explican con tanta amplitud, y por otro existe un pronunciamiento específico en el párrafo 40 de la NIF A-5, que dice:

Las Normas de Información Financiera particulares deben adoptar el concepto de mantenimiento financiero de capital.

Esta aseveración deja claro que la norma mexicana a través del marco conceptual no adopta el mantenimiento físico del capital, además de ser normativo, no únicamente conceptual, como lo he comentado en otras entregas; sin embargo no es congruente con el enunciado de “Valuación”.

Lamentablemente al homologar la norma internacional a la mexicana, existen situaciones difíciles de eliminar o definir claramente, por lo que considero que en muchas ocasiones se ha contaminado con el enfoque del mantenimiento físico, situaciones que trataremos de destacar en algunas normas particulares cuando nos encontremos con esos casos.

Por lo pronto trataré, a través de un ejemplo, de analizar las diferencias entre el reconocimiento de un valor histórico y uno razonable (mantenimiento financiero y físico, respectivamente), en un tema que la norma mexicana no acepta, pero que al tener abierta la posibilidad en este postulado, podría verse en la necesidad de aceptarlo en el futuro, sin embargo su objetivo es el de analizar las diferencias entre los objetivos diferentes, independientemente de su aceptación tácita o no (la aceptación implícita existe en el mismo postulado)

Además veremos como el uso de los valores razonables en la información financiera en vez de darle comparabilidad a la información financiera, se aleja de ella, un ejemplo:

Planteamiento

Imaginemos a una persona que hace muchos años adquirió un terreno de 3,000 m2  a un precio ridículo en las circunstancias actuales, ya que dicho terreno se encontraba alejado de la zona urbana y en un lugar inhóspito, de hecho muy cercano a un relleno sanitario de la gran ciudad, el tiempo pasó y cuando esta persona fallece lo heredó a su único hijo. En la escritura de la herencia quedó establecido un precio del predio en $15,000 en la fecha de la misma, junio de 1958.

Con el tiempo, por azares del destino dicha zona llega a ser lo inimaginable, se convierte en una de las zonas más exclusivas de la gran ciudad, esto ayudó a esta persona para poder vender la mitad de su terreno a un precio que nunca había imaginado, se quedó con un terreno que subdividió quedándose con dos terrenos de 750 m2 en los que construyó 2 edificios gemelos, esto lo hace ya en diciembre de 1995.
Invirtió en cada edifico, que son idénticos, la cantidad de $ 50´000,000. En el año 2000 vende uno de los dos edificios en la cantidad de $ 200´000,000 ya que aprovechó la oportunidad y pudo hacerlo en virtud de que la zona al ser de las más exclusivas, tuvo en esa época una gran demanda; además, desde luego que al vender el edificio realizó el terreno y su ubicación, infraestructura, estatus, conceptos que él no pago, pero los realizó.

El vendedor y el comprador deciden hacer un avalúo de sus respectivos edificios, los cuales al ser similares arrojan cantidades similares, en el año 2006, cada edificio tiene un valor comercial de avalúo de $ 270´000.000.

Ejemplo en cifras, considerando reexpresión por INPC:

Concepto
Heredero
Comprador
Terreno adquirido por herencia en 1958, 3000 m2
15,000

Se queda con 2 terrenos de 750 m2 cada uno
3,750

En 1995 construye 2 edificios:
50´000,000

Valor del terreno aplicando INPC de 1958 a 1995, valor original 0.018095/43.471 = 2402.38
9´008,911

Inversión en cada edificio en 1995
59´008,911

Venta en el año 2000

200´000,000
Valor reexpresado en 2006, de ambas construcciones 1995-2006 – 43.471/121.015 = 2.78
2000 – 2006-  93.248/121.015 = 1.2977
164´269,580


259´555,164
Valor de avalúo de ambas construcciones en 2006, igual al capital contable, capitalizando la plusvalía
270´000,000
270´000,000
Plusvalía no pagada
105´730,420
10´444,836

Solución

La pregunta obligada es: ¿los 270´000,000 que valen ambos edificios es una cifra que ayude a la comparabilidad? o la comparabilidad se da entre los 164´269,580 de un edificio contra los 259´555.164 del oro? o ¿los 50´003,750, inversión nominal del primero, contra los 200´000,000, inversión nominal del segundo?

En el primero ambas cantidades son iguales, por lo tanto hay igualdad, ¿es comparable?

En el último son las cantidades invertidas por cada uno en épocas diferentes, en ello si se pierde toda comparabilidad, ni son cifras iguales ni bienes iguales.

En la de en medio, 164´269,580 con 259´555,164, se tienen pesos constantes, es decir los pesos actuales que cada uno pagó por el bien que tiene, la diferencia sólo es lo que no han pagado, sino que las circunstancias se los ha dado.

Ahora bien, con estos costos pueden definir claramente sus precios de venta; aunque ambos determinen el mismo valor, podrán saber lo que exactamente ganan o dejan de ganar. Ambos podrían determinar valores diferentes de venta y obtener la misma utilidad ya que los costos de oportunidad también son importantes y se pierden con la igualdad de valores.

Poniéndole números, supongamos que los edificios (cada uno) tienen 5,000 m2 en renta y la renta en la zona es de $ 1,100.00 el m2, la renta mensual será de $ 5´500,000, anual de $ 66´000,000, es decir para el heredero representa el 47.4% del valor actual de su inversión, para el comprador el 25.4%; sobre el valor actual del edificio, en ambos casos es del 24.4%, con esto podemos definir quien tiene un costo de oportunidad mayor para aprovechar con mayores ventajas su inversión.

Por ello es necesario que analicemos lo que es más conveniente que nos proporcione la información financiera.

Otras consideraciones

La contabilidad siempre ha tenido como premisa la del registro histórico de las operaciones, nunca la de la expectativa de los valores futuros; el futuro existe en la contabilidad con el único objetivo, como mencioné en Negocio en Marcha, de asegurarse de alcanzar los valores del pasado.

En la actualidad muchos valores reconocidos en los estados financieros se refieren a la posibilidad de llegar a los valores estimados del futuro, sin embargo ello tiende a tener un reconocimiento especulativo, no histórico; situación que debe quedar claramente establecido en la información que se publica a terceros.

Del ejemplo, el valor de $ 270´000,000 puede ser útil sólo en el caso de que se quiera vender el edificio, y sólo para la negociación, no para los demás usuarios, que podrían usar esta información para efectos diferentes.

Lamentablemente la contabilidad nunca pudo convencer de su utilidad al registrar valores reales del pasado, para que el analista los proyecte al futuro, ahora son los preparadores los que los proyectan hacia el futuro y se olvida y se oculta en la información financiera su origen. Si anteriormente no fue convincente espero que ahora no sea ilusoria.

Diferencia en el estado de resultados y los beneficios patrimoniales


Un punto interesante para aclarar también la diferencia entre el reconocimiento contable del mantenimiento físico y financiero del patrimonio es la repercusión que tiene en el estado de resultados como lo mencioné anteriormente, para ello recurriré también a un ejemplo:

Planteamiento:

Para ello me enfocaré al boletín E-1 Agricultura, el cual es vigente en México desde principios de la década de los años 2000, siendo violatorio de la normatividad vigente en ese entonces. Este boletín obliga, desde su vigencia, que los activos biológicos[iii] se reconozcan en el balance a su valor razonable, en cada fecha de presentación, para ello hagamos la siguiente comparación:

El costo histórico de un activo biológico, supongamos una vaca, tiene el siguiente comportamiento, acumulación de costo histórico original:

Periodo
VHO
1
3,000
2
10,000

El primer periodo es el de nacimiento y el segundo el de madurez, cuando comienza a producir; los costos incurridos hasta su madurez fueron los señalados en la tabla anterior, llegando en el 2° año a tener un costo acumulado de $ 10,000.

Que efectos y diferencias tiene en la contabilidad la contabilización a costo histórico y a valor razonable, considerando una depreciación lineal, con un valor de deshecho de $ 2,000 y un vida productiva de 8 años, teniendo el valor razonable y el costo histórico los siguientes valores en libros a partir de su edad madura para la producción:

Periodo
VHO
VR
1
3,000
20,000
2
10,000
45,000
3
9,000
37,000
4
8,000
32,000
5
7,000
26,000
6
6,000
20,000
7
5,000
15,000
8
4,000
10,000
9
3,000
5,000
10
2,000
2,000
11
0
0

El ingreso (ventas en efectivo – realización) por la venta del producto cosechado durante los periodos de producción se presenta en la siguiente tabla:

Periodo

Ventas
1

0
2

0
3

8,000
4

5,000
5

6,000
6

6,000
7

5,000
8

5,000
9

5,000
10

3,000
11
*
2,000
* Valor de deshecho
Solución:

Como mencioné anteriormente, según el boletín de Agricultura, E-1, los activos biológicos deben presentarse en el balance a su valor razonable en cada fecha de presentación. Lamentablemente el boletín no menciona el tratamiento que debe darse al costo de esos activos. En la gráfica siguiente presento el comportamiento de los valores históricos comparados con el valor razonable durante la vida del activo biológico:

Gráfica 1
VHO = Valor Histórico Original (valor en libros)
VR = Valor Razonable (valor en libros)


El comportamiento de los valores primero reconoce el valor del activo desde su nacimiento hasta su madurez, posteriormente el valor histórico original (VHO) se ve disminuido por la aplicación de un porcentaje de depreciación y el valor razonable (VR) por la baja natural de valor que debe tener ya que se va disminuyendo su potencial de productividad, sin embargo ambos valores al final de la vida del activo deben ser similares, para el VHO es valor de deshecho, que para el VR debe ser similar. (ver Asociación de costos y gastos con ingresos)http://jcarmar.blogspot.mx/2013/01/asociacion-de-costos-y-gastos-con.html
El costo del activo, que obviamente no puede dejar de contabilizarse; para efectos de este ejemplo dicho costo asciende a $ 10,000, y ¿qué hacer con ellos?  Dichos costos originalmente deben cargarse al valor de los activos, por lo que al valuarlos a valor razonable la diferencia debe irse al patrimonio. Por lo tanto primeramente debo abocarme a la determinación de los valores reales generados para ver el efecto que estos tendrán en la determinación de los valores razonables. Primeramente veamos el comportamiento de los ingresos acumulados, gráficamente:

Gráfica 2
Hipotéticamente el valor de los ingresos debe ser similar al VR del activo antes de iniciar su producción y éste deberá ir disminuyendo conforme se generan los ingresos.
Ahora bien, el comportamiento del VHO durante la vida del activo biológico, supongamos sea el siguiente, representado gráficamente en forma acumulativa:

Gráfica 3
Los ingresos y los costos que en este caso, para efectos prácticos sólo se ha considerado la depreciación, arroja la utilidad que se refleja en la gráfica y que corresponde a los valores que ahí se determinaron. Por ello la utilidad acumulada corresponde a la diferencia de los ingresos y los costos:
45,000 – 10,000 = 35,000

Como estos valores no pueden dejar de contabilizarse y aunque el E-1 no los mencione, el valor razonable deberá verse afectado con ellos, llegando entonces a los valores siguientes en la contabilización del E-1:

La utilidad esta determinada por la diferencia entre los ingresos ($ 45,000) y el costo del activo ($ 10,000): $ 35,000.

El valor razonable es el resultado de la baja de valor por deterioro que se va dando en el tiempo, por la cosecha de los activos agrícolas, misma que merma el valor residual del activo biológico, por ello se da la transformación de disminución patrimonial por la baja de VR y el incremento patrimonial por las ventas de los productos agrícolas, que en este caso es leche. El valor del patrimonio no se modifica en conjunto.

Gráfica 4
Como puede apreciarse en la contabilización del valor razonable primero se reconoce el beneficio en el patrimonio por el valor del activo biológico al alcanzar su máxima maduración, el costo histórico conforme se va incurriendo en él, y el precio de venta que se llega a acumular correspondería al valor razonable alcanzado en su maduración, considerando que los hechos tienen un comportamiento igual al predeterminado.

Adicionalmente, que no se incluye aquí para poder reflejar el impacto sin otras situaciones, según el valor razonable éste debe reconocerse a valor presente, resultando que los valores por los intereses que provocaran la diferencia se deben registrar en el resultado integral de financiamiento correspondiente, pero esos puntos más finos los tocaré en otros temas para no contaminar el objetivo de este tema.

Ahora bien la contabilización entonces debe ser de la siguiente forma:

D
H
-1-


Activos biológicos
10,000

Bancos o pasivo según corresponda

10,000
Contabilización de los costos incurridos desde el nacimiento hasta la edad madura del activo biológico, según los costos reales incurridos
-2-


Activos biológicos
35,000

Superávit por revaluación de activos biológicos (Otro Resultado Integral - ORII)


35,000
Reconocimiento del valor razonable del activo biológico según lo exige el boletín E-1, determinado como sigue: valor razonable - costo incurrido hasta este momento: 45,000 – 10,000 = 35,000

Esta es la primera contabilización hasta el momento anterior a la producción del activo. Las cuentas usadas no las menciona el boletín de referencia, por lo que podrían ser otras; sin embargo lo importante, basándome en la normatividad actual es que el activo se reconoce a lo valores mencionados y el efecto en el patrimonio que aquí se reflejó como un superávit por revaluación corresponde según la NIF B-3 a ORI, es decir se presentan fuera de la utilidad neta.

Posteriormente la contabilización de los efectos durante la producción del activo deberán ser como sigue:

Concepto
D
H
3


Costo de producción
10,000

Depreciación acumulada de activo biológico

10,000
Depreciación del activo biológico, anual, aquí reflejada por todos los años de vida útil, más el de recuperación de su valor de deshecho (durante todos los años de producción, en línea recta)

4


Bancos
45,000

Ingresos por venta de leche

45,000
Reconocimiento de los ingresos por venta de leche durante la vida productiva del activo biológico

5


Productos agrícolas (inventario de leche)
35,000

Activo biológico

35,000
Registro de la cosecha de leche durante la vida del activo biológico (que automáticamente disminuye el valor de activo biológico).

6


Costo de producción
35,000

Productos agrícolas

35,000
Registro del costo por el consumo, por venta de la leche

7


Superávit por revaluación ganado (realizado)
35,000

Superávit por revaluación

35,000
Reciclamiento a resultados del ejercicio del superávit ganado por la revaluación del activo biológico.

Con estos asientos queda un registro definitivo como sigue, antes de reciclamiento del superávit por revaluación:

Balance:



Bancos
35,000


Capital



Utilidades acumuladas


0
Otros resultados integrales:
Superávit por revaluación



35,000

35,000

35,000




Resultados:



Ingresos
45,000 


Costo de producción
(45,000)


Utilidad


0
Otros resultados integrales


35,000
Resultado integral


35,000

Después del reciclamiento:

Balance:



Bancos
35,000


Capital



Utilidades acumuladas


35,000

35,000

35,000




Resultados:



Ingresos
45,000 


Costo de producción
(45,000)


Realización del superávit por revaluación

35,000


Utilidad


35,000

Conforme se va realizando el superávit, cada periodo, se recicla, de tal forma que se convierte en utilidad.

Otras consideraciones

Como puede apreciarse el capital o patrimonio en su total no se vuelve a modificar sólo se van modificando las partidas que lo componen, ahora en el ejemplo, como es hipotético no se reconocen muchos otros aspectos que en la vida real se darán:

  1. El patrimonio no se modifica si las circunstancias previstas se mantienen durante la vida del activo biológico.
  2. Circunstancias que pueden hacer variar el comportamiento: sequías, que harán que el alimento del activo puede ser desproporcional a su ingreso, generando hasta posibles pérdidas; enfermedades que pueden ocasionar incluso la pérdida total del activo; diferencias en los precios de compra de materiales y de venta de los productos agrícolas, derivados de las condiciones de mercado, oferta y demanda.
  3. La determinación de cualquier valor razonable esta sujeta a las condiciones conocidas en el momento de su determinación, con expectativas futuras, circunstancias que muy difícilmente coincidirán en el futuro.

Los estados financieros determinados por lo tanto con el valor más objetivo del elemento a ser valuado puede variar en el tiempo, por ello desde mi punto de vista esto desvirtúa la realidad, al final de cuentas los recursos entrados serán iguales a las utilidades, sin embargo en el valor razonable (valor objetivo del elemento a valuar) se reconocen antes de las circunstancias, situación que considero malversa la información objetiva. De todas formas si no se modificaran los valores iniciales derivado de un estudio preciso, se reconoce un patrimonio no realizado y sujeto al riesgo de conseguirlo, como se aprecia en la gráfica 4.

La gráfica 1 es un claro reflejo del valor del activo durante toda su vida, que repercute directamente en el patrimonio desde su inicio.




[ii] Elaborado por la CPC y vigente desde octubre de 1981
[iii] En agricultura un activo biológico es un ser vivo que produce algo, puede ser un animal o planta que produce carne, leche, lana, fruta, legumbre, este producto se denomina “producto agrícola” y se convierte en inventario en el momento de la cosecha.

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